domingo, 14 de noviembre de 2010

LA SEXUALIDAD Y LA ÉTICA EN LA EDUCACIÓN


Es muy importante que los docentes y padres de familia reflexionen y analicen desde sus trincheras lo fundamental que tiene abordar el tema de la sexualidad con los niños y jóvenes adolescentes. Sin embargo la secretaria de salud debe implementar estrategias encaminadas a brindar una educación ética, que favorezca la salud integral de los jóvenes y adultos, entre otros objetivos mas,  de tal manera que los jóvenes y adultos aprendan a reconocer y aceptar la diversidad sexual, prevengan enfermedades e infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados.
En realidad, que se cuente con un modelo de educación salud sexual, que se difunda en los diferentes ámbitos de acción de los jóvenes y adultos para que conozcan la verdad y no se dejen llevar por mitos y tabúes que solo desencadenan ignorancia en los seres humanos. La educación ética significa formar a partir de los valores, pues donde no  hay valores no hay verdadera educación. Puede haber instrucción, entrenamiento, pero nunca educación.
Es preciso tener presente que los valores no se enseñan ni memorizan, sino que se transmiten, se contagian, se demuestran. Y la educación afectivo-sexual en los valores consiste en ir despertando y alimentando la sensibilidad, el sentido ético, esto es, la capacidad para captar los valores, capacitando al sujeto para el que comprenda situaciones reales y concretas ante las cuales se verá en la vida.
Mediante esta educación sexual se deberá propiciar el descubrimiento del significado de la sexualidad humana, de modo que la persona sea capaz por sí misma de encontrar en su sexualidad un conjunto de sentidos existenciales; los cuales, desde la libertad decida e identifique su verdadera sexualidad y satisfaga placenteramente sus necesidades sexuales con gran responsabilidad, que contribuyan a su realización y planificación humana, ya que es la única fuente de la verdadera felicidad.

                                                                        



domingo, 7 de noviembre de 2010

GENERO Y SEXUALIDAD

El genero  es el que define el sexo masculino y femenino entre los individuos, sin embargo, han existido y existen actualmente estereotipos y tabúes como que la mujer debe adoptar una postura pasiva y el hombre debe mantener relaciones sexuales con múltiples personas, sin embargo pueden tener riesgo y no reconocen el temor, justifican la violencia y por ende la  desigualdad, discriminación, pobreza, marginación y poder en los roles sexuados que son determinados por la sociedad y la familia como primer instancia, los cuales  son asignados a partir del reconocimiento biológico  del sexo.
Ahora bien, el género se define mediante creencias, costumbres y prácticas fuertemente arraigadas en una sociedad que dicta los atributos, comportamientos, roles y responsabilidades "masculinos" y "femeninos". Sin embargo, existe la falacia de que las minorías de hombre, mujeres, personas transgénero, etc. No deben ser incluidas en la sociedad, situación que ha provocado abortos y propagación del sida,  siendo  factores nocivos para la salud humana ya que por ejemplo,  a la hora de determinar la vulnerabilidad de un individuo cuando esta infectado por  el VIH, su posibilidad de acceder a la atención es casi nula por los prejuicios morales que existen actualmente y  el apoyo o el tratamiento  para actuar cuando se ve afectado por el virus, no se dan en condiciones muy optimas.
Por lo que es necesario que se implementen estrategias integrales que coadyuven a excluir las desigualdades y discriminaciones de personas homosexuales, bisexuales etc., e incluir estrategia que promuevan la equidad e igualdad de derechos sexuales, placeres, deseos y satisfacción sexual, de tal manera que se realice de manera responsable y saludable, así como igualdad en el  poder  y participación en los diferentes ámbitos económicos, políticos y socio-culturales.

viernes, 29 de octubre de 2010

EDUCACION SEXUAL EN LA HUMANIDAD

Es fundamental, que las personas conozcan todo lo relacionado al  desarrollo psicosexual de los seres humanos, de esta manera entenderá los factores del  comportamiento, el desarrollo de la personalidad y el desarrollo físico-biológico del cuerpo humano, es decir que comprendan que existen factores sociales, psicológicos y biológicos en el desarrollo natural del hombre. Los órganos sexuales externos pasan también por una etapa en la que no es posible distinguirlos como masculinos o femeninos. A partir de la cuarta semana se desarrolla un tubérculo genital. Pronto aparecen a cada lado de esta membrana, tumefacciones labioescrotales y pliegues urogenitales.

Los órganos sexuales externos de varones y mujeres se ven muy semejantes hasta el final de la novena semana. La forma final no se establece sino hasta la décimosegunda semana. El segundo periodo de mayor influencia hormonal sobre el desarrollo de los sistemas masculino y femenino ocurre durante la pubertad. Así como el crecimiento de los órganos sexuales y la presencia de las características sexuales secundarias se presentan en ambos sexos, junto con la menstruación y la ovulación en las mujeres y   con la eyaculación y los cambios de voz en los hombres.

Ahora bien, hoy día existen tabúes en algunas personas, que les da pena hablar del tema  con sus hijos sobre el sexo y la sexualidad, sin embargo se ha observado que existe una extensa promoción y difusión sobre educación sexual e igualdad de genero en los medios masivos de comunicación, en las escuelas, en las comunidades etc., difusión que a la fecha se tiene que llevar acabo de manera responsable en los medios de comunicación y en las escuelas para evitar la mala información que puedan obtener hoy día los jóvenes. Sin embargo podemos mencionar que existen mitos, tabúes, prejuicios y estereotipos sexuales que albergan y trasmiten a los adolescentes de ambos sexos, las personas que les rodean o con las que se relacionan y podemos citar algunos a continuación:
-Los intercambios sexuales entre adolescentes son prematuros y afectan su desarrollo.
-La masturbación y el autoerotismo son dañinos para su salud.
-las relaciones coitales están bien para el varón pero no para la muchacha.
-Los juegos sexuales entre adolescentes de igual sexo expresan tendencias homosexuales permanentes e insuperables.
-Los adolescentes son incapaces de autorregular responsablemente su vida sexual.
-Los grupos de adolescentes solo sirven para despertar en ellos ideas y comportamientos conflictivos e inapropiados.
-Durante la menstruación una mujer no debe practicar deportes, ni lavarse el pelo.
-La presencia de himen es la prueba rotunda de la virginidad.
-Tener relaciones sexuales parados u orinar después de tener relaciones sexuales evita que la mujer salga embarazada.
-Los padres deben controlar y dirigir rigurosamente las conductas sexuales de los adolescentes, especialmente las de las muchachas.
Estos son solo unos pocos ejemplos de la inmensa lista de preconceptos erróneos que alojan los adultos con respecto a la sexualidad de los y las adolescentes. Con más frecuencia de la deseada, sobre esta base suele organizar la familia sus influencias educativas. De esta forma, se convierte, en la fuente de muchos de los conflictos y dificultades, de los trastornos que pueden padecer en estas edades.
No se percatan de que la bola de cristal en la que los quieren tener durante la infancia, se convierte en una bomba en la adolescencia, al surgir nuevas necesidades y posibilidades psicosexuales y de personalidad, indispensables para poder formar y ejercitar las competencias físicas y espirituales que los convertirán en un hombre o una mujer plena, realizado.
Estos jóvenes han adquirido la capacidad reproductiva, capacidad que suele ser mal manejada; con frecuencia no se les ha preparado para ser capaces de hacer un adecuado ejercicio de sus nuevas potencialidades sexuales, sin correr riesgos innecesarios. Tal capacidad física no implica en modo alguno capacidades psicológicas y sociales para enfrentar una maternidad o paternidad responsable y feliz. Sin embargo la presencia de trastornos, tales como: los embarazos, la maternidad y paternidad tempranas, la nupcialidad o las uniones consensuales sin la requerida madurez, los abortos, las relaciones coitales prematuras, las infecciones de trasmisión sexual y el SIDA, para citar los más comunes. No olvidar las consecuencias más o menos graves que para ellos y ellas, su familia y su contexto social entrañan estos fenómenos negativos. Por tal razón se debe reflexionar minuciosamente la siguiente pregunta:


¿Qué se puede hacer para que tales problemas no trunquen la vida de tantos adolescentes?  La prevención y tratamiento de estos y otros trastornos solo son posibles a través de un efectivo proceso de educación y orientación que prepare a los y las adolescentes para gozar del derecho indiscutible de vivenciar y experimentar su sexualidad de forma plena y responsable, para enriquecer así su personalidad y toda su existencia individual y social.
Pero esto se dice fácil, ya que la situación se torna más compleja cuando analizamos que la propia familia no está preparada para asumir la responsabilidad de ser los principales educadores sexuales de sus hijos e hijas. Reconoce que para los adultos, quienes desde muy pequeños experimentan en carne propia el rigor de los prejuicios y estereotipos sexuales, resulta que todos esos mitos, forman, inconscientemente, parte de la cosmovisión de muchos de ellos. Siendo importante, clarificar qué es lo natural, apropiado e incluso necesario que, en materia de sexualidad, desarrollen y vivan sus experiencias sexuales con responsabilidad.